LAS EPISIOTOMÍAS EN EL SIGLO XXI

Tras comprobar en muchos estudios epidemiológicos la aberración porcentual de episiotomías innecesarias que se realizan actualmente en España, Latinoamérica y parte de Europa he creído necesario publicar un artículo para dar a conocer varios aspectos sobre este “corte perineal”, las EPISIOTOMÍAS: qué es, por dónde y cómo cortan, cuáles pueden ser sus secuelas, cuándo está indicada su realización, como puedes prevenirla; y en caso de haber sufrido una episiotomía, cómo puedes conseguir una buena recuperación de tu suelo pélvico y de la cicatriz en el postparto.

A través de éste artículo espero poder aclarar algunas dudas y preguntas sobre las episiotomías y ofreceros herramientas útiles para prevenirla y  tratarla. Porque el embarazo y sobretodo el parto, es un momento único en la vida que la mujer merece disfrutar.

 

 1. ¿QUÉ ES LA EPISIOTOMÍA?

La episiotomía es un corte que se realiza en el periné femenino para ampliar el orificio vaginal (con tijeras o bisturí) durante la segunda fase del parto o justo antes de la salida del bebé.

Es una de las intervenciones quirúrgicas empleadas con mayor frecuencia en occidente, una cirugía menor en la que se corta piel, mucosa vaginal y parte de músculo perineal; precisando posteriormente de puntos (esta sutura se denomina episiorrafia).

 

2. ¿CÓMO ES EL CORTE DE LAS EPISIOTOMÍAS? ¿Y LOS DESGARROS?

Aunque se han descrito varios tipos de episiotomías, los más empleados son dos: la episiotomía medial y la episiotomía mediolateral.

 

  • La episiotomía medial:

Es la que se realiza en la línea media del periné. Se trata de una incisión vertical que parte de la horquilla vulvar posterior hasta las proximidades del esfínter del ano, pero sin llegar a él.

Se asocia con una curación más rápida, un menor sangrado, menor dolor postparto y buen resultado estético. Aunque corremos el riesgo de que se produzca un desgarro del esfínter anal y recto.

 

  • La episiotomía mediolateral:

Se inicia en la horquilla vulvar posterior y se extiende en diagonal hacia el isquion (alejándose del ano), describiendo un ángulo de unos 45 grados (ver imagen).

Esta técnica permite una buena apertura del espacio vaginal y presenta menor riesgo de desgarros. No obstante, supone un mayor sangrado, peor resultado estético, una cicatrización más lenta y defectuosa, mayor dolor postparto y dispareunia (dolor genital persistente o recurrente que se produce justo antes, durante o después del coito). Ésta es la técnica que se suele realizar en España.
 

¿Y quién decide que técnica se va a utilizar?

Pues bien, la decisión de emplear un procedimiento u otro dependerá del profesional que te atienda, de su conocimiento sobre las distintas técnicas y su destreza al ponerlas en práctica.

En este vídeo puedes ver como realizan la episiotomía.


 

Antiguamente la episiotomía se realizaba en la mayoría de los partos de manera protocolizada creyendo que éste método era más beneficioso para la madre y su bebé. No obstante, en los últimos años  se han llevado a cabo numerosos estudios en los que se ha demostrado que la episiotomía, salvo en un pequeño porcentaje de casos, no tiene beneficio alguno.

Se ha observado que un desgarro natural siempre cicatriza mejor, más rápido y es menos doloroso que una episiotomía, ya que la lesión de un desgarro se produce siguiendo las líneas de tensión y es menos profundo que la incisión de la episiotomía.

Los desgarros son laceraciones espontáneas producidas en el periné y su  gravedad se cuantifica en función del tipo de tejidos que se hayan afectado. Se distinguen cuatro grados de desgarros perineales, tal como se ve en la imagen.

 

3. ¿CUÁNDO SON NECESARIAS LAS EPISIOTOMÍAS?

En el momento en el que la cabeza del bebé empiece a coronar, los profesionales sanitarios (generalmente la matrona) serán los encargados de decidir si debe realizarse o no la episiotomía. Siempre informando previamente a la futura madre acerca del procedimiento que se va a seguir; y presentando los beneficios y los riesgos de esta intervención.

Para que os hagáis una idea, generalmente la episiotomía debería realizarse cuando:

  • Existe riesgo de desgarro perineal espontáneo importante.
  • Se trata de un parto instrumentalizado (necesidad de ventosa, fórceps, espátulas,…).
  • Si el bebé viene de nalgas o de pie.
  • Cuando el bebé es prematuro o muy pequeño.
  • En casos en los que hay pérdida del bienestar fetal (anoxia, alteraciones en el latido del corazón del bebé, etc).
  • Distocia de hombros (tras salir la cabeza del feto, los hombros no salen).
  • Peso fetal elevado (por encima de 4 kilos).

 

4. ¿CUÁLES SON SUS CONSECUENCIAS O RIESGOS?

La episiotomía puede tener consecuencias tanto físicas y funcionales como psicológicas; por lo que es importante acudir cuanto antes a un especialista para que nos valore y nos ayude a tratarlas. A continuación os presento las más frecuentes:  

  • Mayor riesgo de infecciones y dolor perineal
  • Pérdida de funcionalidad perineal: la musculatura perineal y demás tejidos conectivos se lesionan con la episiotomía, favoreciendo posteriores disfunciones perineales como incontinencias y prolapsos.
  • Dispareunia (dolor genital constante, antes, durante o después de las relaciones sexuales). Esta alteración conlleva una disminución de la calidad de vida de las mujeres y repercute en la relación de pareja. Un estudio realizado en un hospital de Barcelona demostró que cuanto mayor es la episiotomía, más tarde se retoma la actividad sexual y más tiempo dura la dispareunia.
  • Desgarros: el corte de la episiotomía puede prolongarse produciendo desgarros en su extremo o hacia zonas más profundas del periné. Incrementando la posibilidad de sufrir un desgarro anal importante.
  • Otros: Hematomas, fibrosis, colgajos, asimetría vulvar, retracciones, hipotonía, fístulas rectovaginales (al agujerearse el tabique que separa el recto de la vagina, quedando conectados el recto y la vagina), etc.

 

5. EN ESPAÑA 8 DE CADA 10 MUJERES SUFREN UNA EPISIOTOMÍA

En los años 90 se realizaron numerosos estudios en los que se demostró que las afirmaciones que respaldaban el uso de la episiotomía no eran ciertas. Además observaron que la episiotomía rutinaria o “por protocolo” no evitaba el dolor, sino que incluso podría acentuarlo; y en relación a los desgarros, según algunos autores, la episiotomía podría incluso aumentar el riesgo de desgarro del esfínter anal.

Por ello, y por otras razones más complejas, la OMS y varias asociaciones y colegios de obstetras, ginecólogos y matronas recomiendan la realización de episiotomías únicamente en los casos que sea estrictamente necesario y no de forma protocolaria.

La OMS recomienda que no se realicen más de 10-20 episiotomías por cada 100 partos. No obstante, las tasas de episiotomías realizadas en España actualmente rondan el 80-90% (encontrando variaciones entre las distintas comunidades autónomas). Con lo cual, a día de hoy, aproximadamente 8 de cada 10 mujeres españolas que dan a luz sufren una episiotomía a pesar de no necesitarla en muchos casos.

 

En los próximos artículos hablaremos sobre las herramientas de las que disponemos para preparar el periné durante el embarazo, técnicas que nos ayuden a prevenir episiotomías y desgarros en el momento del parto. Asimismo, en el caso de haber sufrido una episiotomía o desgarro os proporcionaremos un amplio abanico de ejercicios y terapias para rehabilitar tu suelo pélvico y tratar la cicatriz.

Hasta entonces, si te surge cualquier duda o quieres compartir con nosotras y el resto de nuestros lectores tu experiencia con la episiotomía ¡escríbenos!

©misuelopelvico.com

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