Valoración del suelo pélvico: la exploración paso a paso

¿Sabes en qué consiste una valoración del suelo pélvico? ¿Te gustaría saber si en tu caso es aconsejable realizarla?

Sigue leyendo, y te lo contamos.

Valoración del suelo pélvico en fisioterapia

 

 

¿QUÉ ES LA VALORACIÓN DEL SUELO PÉLVICO?

La valoración del suelo pélvico es una revisión que realiza un fisioterapeuta especializado en este ámbito con el fin de detectar alteraciones en el suelo pélvico y en las estructuras que trabajan en equipo con el mismo (diafragma, abdomen, lumbares, caderas, pelvis…).

La valoración se divide en dos partes: la entrevista y la exploración física.

 

entrevista clínica o anamnesis

Comenzamos realizando un interrogatorio en la que os preguntaremos sobre:

  • Datos administrativos (nombre, apellidos, fecha de nacimiento…).
  • Motivo de consulta (dolor perineal, pérdidas de orina, cicatriz dolorosa,…).
  • Estado de salud general: Alergias, infecciones de orina o vaginales, enfermedades cardiorrespiratorias, endocrinas, digestivas…
  • Aspectos relacionados con la micción, la defecación y las relaciones sexuales.
  • Características relacionadas con vuestros embarazos, partos, abortos y la recuperación postparto.
  • Cirugías previas (abominoplastias, apendicectomía, histerectomía…).
  • Hábitos e higiene de vida: profesión y actividades deportivas que realizas, calidad del descanso, tabaquismo, dieta,…
  • Características de tus síntomas (¿Cuándo se producen tus síntomas?, ¿Dónde sientes las molestias?, ¿cómo son esas molestias?, ¿Qué hace que se desencadenen tus síntomas?, ¿Qué los modifica?,  ¿desde cuándo te pasa?, ¿a qué lo asocias?…).

 

valoración o exploración física

Una vez finalizado el interrogatorio procederemos con la valoración o exploración física.

En primer lugar os explicaremos detalladamente en qué consiste la Valoración y os pediremos que firméis un CONSENTIMIENTO INFORMADO.  Esto es porque necesitamos vuestra aprobación para realizar la exploración y posterior tratamiento de la zona abdominal, pélvica y perineal empleando técnicas intracavitarias (por vía vaginal y/o rectal).

Seguidamente, estando vosotros/as de pie valoraremos la POSTURA y veremos cómo se comportan las distintas estructuras de vuestro cuerpo al realizar ciertos movimientos y acciones (flexionar el tronco, flexionar la cadera, toser, etc.).

A continuación os pediremos que os tumbéis en la camilla sin ropa interior para tener acceso visual y táctil al periné. En este momento procederemos con:

  • VALORACIÓN TORÁCICA:

Estudiamos la morfología de la caja torácica, el patrón respiratorio y el tono del diafragma.

  • VALORACIÓN ABDOMINAL:

Vemos si hay diástasis dominal o hernias, como se comporta el abdomen en momentos de hiperpresión, revisamos si hay cicatrices en el abdomen y si son disfuncionales o presentan síntomas, comprobamos si la sensibilidad del abdomen está conservada…

  • VALORACIÓN PÉLVICA:

Valoramos la simetría de las estructuras óseas, buscamos puntos de dolor realizando y realizamos distintos test para saber qué estructuras no funcionan como deberían y están causando o favoreciendo el empeoramiento de nuestro problema.

  • OBSERVACIÓN PERINEAL EXTERNA:

Estudiamos la zona del periné: el clítoris, los labios, la uretra, la entrada de la vagina, la separación vagina-ano y el ano. Aquí observamos el estado de los tejidos, la coloración, nos fijamos si hay cicatrices, hemorroides, si la vagina está abierta, si hay indicios de infección, etc.

  • VALORACIÓN NEUROLÓGICA:

En este punto evaluamos con distintos test posibles afecciones a nivel del sistema nervioso central y/o periférico. Podemos encontrar alteraciones en la sensibilidad, alteraciones en los reflejos, o incluso casos en los que un estímulo muy suave genere dolor.

  • VALORACIÓN INTRACAVITARIA:

En la valoración del suelo pélvico es imprescindible este punto. Puesto que la palpación vía vaginal y/o vía anal permite al fisioterapeuta conocer con precisión el estado de las estructuras internas de la pelvis.

La valoración intracavitaria puede ser manual o instrumental (con ayuda de biofeedback electromiográfico o ecográfico). En este momento conseguimos:

1. Conocer el estado de la musculatura que reviste la pelvis (si está hipertónica o hipotónica, si presenta puntos de dolor, si hay una cicatriz dolorosa, …). Valoraremos como se comportan desde los planos más superficiales hasta los más profundos en distintas situaciones (en reposo, al realizar una contracción del suelo pélvico, toser, en valsalva, …)

2. Valorar la posición y el comportamiento de los órganos pélvicos (uretra, vejiga, vagina, útero, recto y ano), para determinar por ejemplo si se ha descolgado el útero o la vejiga.

 

DESPUÉS DE LA VALORACIÓN

Al finalizar la valoración, y ya vestidos, el fisioterapeuta se sentará con vosotros y os explicará los hallazgos encontrados durante la exploración. Nosotros siempre os explicamos lo que os pasa con ayuda de una maqueta y material didáctico para una mejor comprensión. Seguidamente, os contaremos detalladamente en qué va a consistir el tratamiento y las pautas y ejercicios que deberás llevar a cabo en casa.

También es posible que te derivemos a otro especialista (urólogo, ginecólogo, psicólogo, sexólogo…). Puesto que algunos casos es necesario un tratamiento multidisciplinar o la patología presente no es tratable con fisioterapia. Sin embargo, en otros casos, podrás irte a casa con una serie de recomendaciones. Sin necesidad de seguir un tratamiento en consulta.

 

¿YA SABES SI DEBERÍAS REALIZARTE UNA VALORACIÓN DEL SUELO PÉLVICO?

Si aún no lo sabes, ahora te lo cuento.

Me gustaría aclarar que tanto las mujeres como los hombres pueden realizarse una valoración del suelo pélvico en cualquier momento de su vida. Ahora bien, la valoración de suelo pélvico está especialmente recomendada en los siguientes casos:

    • Durante el embarazo y postparto
    • En la menopausia
    • Cuando tenemos pérdidas de orina, escapes involuntarios de heces y/o gases, estreñimiento crónico, hemorroides y fisuras.
    • Si tienes la sensación de tener un bulto en la vagina o pesadez vaginal.
    • En el caso de que sientas dolor en las relaciones sexuales, o dolor en cualquier zona del periné y/o abdomen bajo.
    • Si quieres hacer ejercicios de suelo pélvico pero no sabes si lo estás haciendo bien.
    • Las mujeres que practicamos deportes de impacto o hiperpresivos (tenis, pádel, crossfit, abdominales tradicionales, cantar…) o que tenemos un trabajo en el que realizamos grandes esfuerzos.
    • En caso de haber sufrido una cirugía abdominal, pélvica o perineal (cesárea, histerectomía, prostatectomía, apendicectomía, etc.)

 

 Espero haber aclarado vuestras dudas acerca de la valoración del suelo pélvico. Y ya sabéis, si os ha gustado la información y creéis que puede servir de ayuda a algún amigo o conocido ¡compartidla!.

©misuelopelvico.com

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