PÉRDIDAS DE ORINA DURANTE O DESPUÉS DEL EMBARAZO

Durante el embarazo el cuerpo de la mujer experimenta muchos cambios. Cambia la postura corporal, la elasticidad del tejido conectivo, el peso y el tamaño del bebé, el peso de la madre, etc. Con lo cual a medida que pasan las semanas la musculatura del suelo pélvico (principal responsable de la continencia urinaria) se estira y debilita cada vez más como consecuencia de la constante y creciente carga que debe soportar. Siendo el parto vaginal el momento de mayor distensión de los tejidos músculo-aponeuróticos y nerviosos del suelo pélvico.

Estas alteraciones producidas en los músculos perineales y el compartimento lumbo-abdomino-pélvico durante el embarazo y el parto desencadenan frecuentemente pérdidas involuntarias de orina, que afectan a más del 40% de las embarazadas españolas. Generalmente las mujeres experimentan escapes de orina al toser, estornudar, reír o hacer pequeños esfuerzos; entidad clínica que se conoce como incontinencia urinaria de esfuerzo.

No obstante, cabe destacar, que ninguna mujer debería presentar pérdidas involuntarias de orina (ni durante el embarazo, ni en el postparto). Cuando esto ocurre es porque existe algún tipo de alteración en las estructuras responsables de la continencia urinaria que debe solucionarse cuanto antes.

Sigue leyendo